Esta declaración repudia el uso de palabras discriminatorias como «idiota», «imbécil» y «retardado» en la Resolución 187/2024 de la Agencia Nacional de Discapacidad, argumentando que refuerzan estigmas contrarios a los derechos humanos. El proyecto expresa solidaridad con las personas con discapacidad y sus organizaciones, reafirmando el compromiso legislativo con la igualdad, inclusión y dignidad de todas las personas.