Esta declaración repudia las manifestaciones del embajador designado de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, quien expresó intención de intervenir en decisiones del Poder Judicial argentino y en competencias constitucionales provinciales sobre recursos naturales. El proyecto reafirma la defensa del federalismo y rechaza toda forma de injerencia extranjera que pretenda condicionar decisiones soberanas de la República Argentina y sus provincias.